Una vez mas, llegó el momento de la despedida. Y también llegó el momento de hacerle justicia a Buenos Aires, después de reiteradas críticas.
Es que lamentablemente, se ven las diferencias antes que nada, los contrastes entre ésta ciudad y aquellas a las que uno ha elegido por adopción.
Pero Buenos Aires sigue siendo profundamente cautivante. Una ciudad llena de historias, sólo basta salir a la calle a observar, y las historias fluyen en cada esquina, en cada bar, en cada persona con la que uno se cruza.
Buenos Aires es como el primer amor: un recuerdo agridulce, que genera una mueca de sonrisa y a la vez unas ganas terribles de salir corriendo.
Es una ciudad canalla, donde todo vale. Donde el tipo que te para el taxi y te abre la puerta (nuevo oficio en épocas de rebusque) te larga sin ningún pudor: Buen día señorita, ¿soltera o casada?
Donde el peluquero habla por teléfono delante de las clientas y dice que de tal hora a tal hora no puede porque tiene terapia. Donde los tipos te dicen piropos al caminar por la vereda. Donde se escuchan conversaciones privadas en cualquier bar, conversaciones que delatan historias que claman ser contadas.
Siempre suena un tema de Charly en un bar de Buenos Aires. Siempre está la negra Vernaci en Tarde Negra para hacerte partir de la risa. Siempre están los sanguches de bondiolita de cerdo en los carritos de Costanera Sur, las picadas de Territorio en San Telmo, los asados en cualquier casa o bodegón.
Pero por sobre todo, siempre están los afectos: la familia, los amigos del alma, la calidez de su gente. Por eso siempre vuelvo. Porque por más que uno putee cada vez que vuelve por las veredas rotas, el ruido, las colas… todas éstas cosas pasan a un segundo plano frente a un buen asadito con amigos, o a una de esas charlas interminables de bar, entre café y café, o cerveza y cerveza.
Me voy despidiendo con un gran abrazo a mi ciudad, una nota sobre canciones porteñas y una canción. Hasta siempre Buenos Aires. Hasta la próxima visita, el próximo café, el próximo encuentro.
Buenos Aires es un sanguche de salame
March 28, 2011
Acá estoy. Llevo 4 días en Buenos Aires y se podría decir que ya es hora de comenzar la adaptación al caos porteño. Pero no. Todavía estoy en la lucha.
Este cuadro que ven, está colgado en la pared del departamento que alquilé. Es una metáfora de la realidad argentina. Si bien es terriblemente deprimente verlo todos los días -justo arriba del escritorio desde donde les escribo- tiene elementos que me recuerdan a mi infancia: el sanguche de salame y el sifón. La sensación agridulce que me genera este cuadro, es parecida a lo que representa para mi volver a Buenos Aires.
Buenos Aires me mata. Y si bien se que queda mucho por re-descubrir, en los primeros momentos… Buenos Aires es el sanguche de salame y el sifón.
Mi sueño sigue trastocado, mejorando de a poco, pero aun me despierto a las 4 de la mañana y tengo los ojos abiertos como platos. El ruido de esta ciudad es abrumador. A cualquier hora, en esta concurrida esquina de San Telmo, se escucha todo. Son las 2 de la matina y se escucha gente que va o viene de joda, alarmas de coches sonando, puertas y portazos, un lavarropas o secaropas en el departamento de al lado, camiones de la basura, colectivos y un etcétera interminable.
Miro el reloj y son las 7 y pico, sigo sin dormir. Prendo la Rock & Pop y escucho las noticias sobre el bloqueo a Clarín. Un piquete por mas de 12 horas impidió ayer la distribución del diario. La empresa acusó a Moyano, pero el líder de la CGT aseguró que su gremio no intervino.
Tres horas y media después, me despierto sobresaltada con Pergolini a los gritos, puteando porque se fue el fin de semana largo a Miami, y lo dejaron varado en algún aeropuerto.
Bueno, ya es hora de levantarse y me dirijo a la cocina del departamento con ganas de tomar un café. Tengo una cafeterita triste pero le pongo voluntad. La parte del filtro debe pertenecer a otra cafetera, porque parece mas grande y no encaja bien con el tamaño de ésta. Al primer intento, se me rebalsa toda el agua, inundo el piso de la cocina, tengo que recurrir al ya olvidado trapo de piso -por supuesto agujereado y mugriento- para limpiar el kilombo que armé.
El segundo intento de hacer café viene mejor, lo estoy oliendo de cerca, agarro una taza, le pongo una de azucar y la lleno. Voy al escritorio a buscar algo y cuando vuelvo veo que la tacita estaba rajada, y por ende todo el café derramado en la mesada de la cocina.
Ya me calenté, dejé todo hecho un kilombo y me fui a desayunar a Plaza Dorrego. Había demasiada gente en San Telmo, pero era temprano, así que compré un diario y me senté a tomar un café con leche con medialunas. Me cobraron $18.
Aprovechando que estoy en plan crítica, me voy a despachar también contra Movistar, que me parece una empresa de cuarta.
El solo hecho de tener que ir al kiosquito a comprar la tarjeta de recarga, que no tengan de mas de $30, que cuando voy a pagar con 100 me dicen: Noooooo a esta hora no te puedo cambiar, no tenés mas chico?
Que los $30 de recarga me duren un solo día. Que cuando quiero registrarme online para ver que me están cobrando, la web no funciona al momento de ingresar la clave, me da un error. A la tercera clave que me enviaron por sms, y al cuarto intento de registrarme online, mandé todo a tomar por culo.
Para despejar la cabeza y la mala onda, me fui con Jime al Museo de Arte Decorativo a ver una muestra de dibujos y grabados de Paula Modersohn-Becker y los artistas de Worspede, una localidad alemana a unos 20km de Bremen. Estas obras fueron realizadas entre 1895 y 1905. Esta búsqueda de los artistas que salen de sus estudios a pintar en contacto directo con la naturaleza, desembocará luego en el Impresionismo.
Caminando por Avenida Libertador, coincidimos en que esta parte de Buenos Aires es otro mundo. Por acá no se ven carteles de la campaña de Duhalde, la gente con botox toma cafecitos en bares paquetísimos, y las plazas tienen carteles invitándote a hacerte amigo de ellas en Facebook.
Terminamos tomando algo en el bar de la biblioteca nacional (divino) con amplios ventanales a vistas verdes.
La tarde terminó mejor que la mañana, con mi sobrina en el museo Prohibido no tocar del Centro Cultural Recoleta. Y entonces se me empezó a abrir un poco el panorama. De a poco puedo empezar a trascender el sanguche de salame y encontrarme con otras opciones. Uno de miga quizás.
No me interpreten mal, amo a esta ciudad con locura, pero es un amor-odio constante. A lo mejor la clave está en aceptar que Buenos Aires puede ser muchas cosas a la vez, y que es la riqueza de su diversidad la que la hace tan interesante, tan única, tan esquizofrénica, tan propia.
Avanti morocha, seguiré con los relatos y descubriré cada dia nuevas facetas de la ciudad de la furia.
Poemas de regalo
January 6, 2010
La última vez que estuve en Buenos Aires, un desconocido me regalo un cuaderno con sus poemas. Este gesto me conmovió profundamente.
El poeta conoce a mi hermana, y sabiendo que yo escribía le dijo que quería regalarme sus poemas para que los tenga, para que los lea. Me siento culpable de no recordar siquiera su nombre, pero abrí el cuaderno con curiosidad, un cuaderno hermoso, artesanal, los poemas impresos en papeles de colores, fotocopiados y pegados de distintas maneras.
Empecé a leer y lloré de la emoción con unos cuantos. Pero tengo mis preferidos y acá publicare alguno en agradecimiento al poeta desconocido. Para que otras personas tengan la oportunidad de leerlo.
Canción de cuna para Micaela
Cuando sopla el viento de las despedidas,
Ese que no espera y empuja a salir.
Cuando ladran tristes las obligaciones
Y el reloj señala “Hora de partir”,
Yo me agarro fuerte de tus manos blancas
Empujando lágrimas color carmesí.
Envuelvo en mi cuello todos tus abrazos,
Dejo tus ojitos dormir de perfil.
“Chau papito”, dices y se me anuda el alma.
Se abre ya la puerta sellando el cenit.
Mientras subo a un auto alguien me saluda
Sin ver en mi sombra esta pena gris,
Pena por dejarte en la primavera
De primeros pasos y espigas de abril.
Cuando ya seas grande y traduzcas lunas
Habrás entendido que quise decir,
Que en la noche eterna que ofrecía opciones
Elegí el camino que indica servir
Y ser Policía, protector del viento,
Custodio de esquinas y sueños sin fin.
Si una de esas noches en que no hay regresos
Una flecha ingrata se clavara en mi,
No pienses que el cielo te ha traicionado,
Rencores paganos no dejan vivir.
Abraza a tu Madre, fúndete en acacias,
Sigue el fiel destino que no ha de morir,
El de La Nobleza, del Honor y La Entrega.
Aquel que consiste en amar y servir.
Pero mientras tanto duerme Micaela,
Sueña en el regazo de un dulce arlequín.
Canciones de cuna sembrara tu padre
Para que en paz crezcas y seas feliz.
Chau negra
October 6, 2009
Escribo este post con tristeza, el 4 de Octubre murió Mercedes Sosa en Buenos Aires.
Yo tengo solo un disco de ella, pero cada vez que lo escucho me emociona. Hay mucha verdad en sus canciones, verdad sencilla y profunda.
Recuerdo que la vi en vivo en Madrid, allá por el 2001 o 2002, en un teatro del centro. Era la Primera Semana Argentina en Madrid -que también fue la última porque no volvió a hacerse.
La negra cantó con Victor Heredia y León Gieco. Cantaron todos los grandes temas. Cantaron Cinco siglos igual en pleno corazón de España, y los españoles la aplaudieron de pie. Lloré en ese concierto como loca. Mercedes era pura emoción, la sangre le corría por las venas y siempre supo transmitirnos esa pasión.
Te vamos a extrañar negra, nunca habrá otra como vos. América Latina está de luto.
Les dejo acá la nota de Página 12 y me despido con una de mis canciones preferidas, Todo cambia.
Ultima crónica porteña (hasta siempre Buenos Aires)
September 19, 2009
Siempre que me voy de Buenos Aires llueve. Podría dramatizar y decir que el cielo porteño llora nuestra ausencia, pero en realidad voy a putear públicamente porque me caga mi última posibilidad de salir a caminar por las calles de San Telmo y sacar algunas fotos para el recuerdo.
Esta semanita estuvo llena de cosas para contar. Entiendo porqué los extranjeros llegan a esta ciudad y se quedan fascinados. En Buenos Aires pasa de todo, todo el tiempo. Esta ciudad esquizofrénica no para un segundo, esta en movimiento permanente y llena de personajes y anécdotas.
Mi amiga Jimena propuso ir al cine a ver una película de Leonardo Favio, Aniceto. La daban en Artecinema, unos cines nuevos de Constitución. Zona border si las hay. El taxista nos decía: ¿pero a quien se le ocurre venir al cine acá? Acá te afanan ni bien te bajas el taxi, esto es un desastre, empiezan a los tiros, yo ni loco vengo de noche por acá. Aun así, sobrevivimos la zona y disfrutamos de un peliculón. Favio me gusta porque corre riesgos, hace lo que quiere y le importa un carajo el que dirán.
Ayer habíamos decidido ir con Julieta y mi sobrina a recorrer lineas aéreas, para averiguar precios de vuelos a Sydney. Camino a Lan Chile nos agarró una manifestación de los municipales de la provincia. El taxista se ofuscó con el kilombo de tráfico y nos dejó tiradas por ahí, así que seguimos caminando entre los oficiales de la federal apostados sobre Cerrito, mientras el pueblo avanzaba por la 9 de Julio cantando la Marcha de la bronca, de Pedro y Pablo. Le pregunto a Julieta si estos son del comando anti-disturbios. Y me dice no, es la División operaciones urbanas de contención y actividades deportivas.
Yo quería aprovechar para sacar alguna foto -me encantan las manifestaciones, debo reconocer. Julieta me gritaba: guardá la cámara, guardá la cámara. Y yo le decía: vos callate y cantá la marcha peronista, está todo bien, son trabajadores manifestándose por sus derechos. Y Julieta que No, son chorros, les pagan para venir a manifestarse y están todos borrachos.
El otro día me tomé el colectivo hasta Palermo, bajé en Plaza Italia y le pregunto a uno del puesto de libros: ¿dónde queda la calle Jorge Luis Borges? Me está indicando mientras otro que pasa me grita: ¡Aguante Roberto Arlt!
Y perdoname Cari pero esto lo tengo que contar. Cari se casaba pero no le dijo al peluquero que era la novia, sino que tenía un casamiento. Todo para que no la mate con los precios, así somos en el conurbano. Y el peluquero le empezó a probar peinados, al final terminó diciéndole: mira, no te puedo hacer un peinado muy pomposo porque vas a opacar a la novia!
Fuimos al casamiento en la combi desde el teatro Colón, que atraviesa todo el Gran Buenos Aires Sur: Avenida Hipólito Yrigoyen que no terminaba nunca y Lanús, Banfield, Lomas de Zamora… Damas Gratis toca el 26 en el teatro Coliseo, mientras seguimos pasando por Temperley, Turdera y veo los afiches del iPhone 3G “mas veloz y potente que nunca” que no encajan en estos paisajes del sur que se cae a pedazos. Daniel Scioli es el gobernador de todo esto, ¿Cómo fue? ¿Cómo paso Danielito de competir en motonáutica a ser gobernador de la provincia? Que alguien me lo explique por favor.
Vamos en la combi hablando de Australia, ¿por dónde va el avión? -me preguntan las chicas- Hago un intento fallido de explicar, nunca me detengo a pensar en estas cosas… por el Pacífico creo, va al revés, en dirección contraria al sol… pero me suena raro todo lo que digo y una mujer salta desde 3 filas adelante, se da vuelta y opina: No va por tal lado, va por tal otro. Y por supuesto nada aprendí… porque me quedé perpleja ante la interrupción de una conversacion que parecía privada y que de repente toda la combi opinaba sobre como llegar a Australia sin tener puta idea de lo que estaban hablando. Así somos los argentinos.
Y ya me voy, una pena no estar acá para el concierto de Charly en Velez en Octubre. Una pena el tema de los medicamentos truchos, el desempeño de la selección argentina frente a Brasil y Paraguay, una pena que me hayan quedado tantas cosas por hacer, tantos cafés con amigos por tomarme, tantas calles por caminar y rincones esperando convertirse en una foto. Pero hoy llueve en Buenos Aires como cada vez que me voy, y llueve un poco en mi corazón también, aunque suene grasa decirlo, llueve en mi alma porque de nuevo dejo mi ciudad, mi casa, mi gente.
Hasta siempre mi Buenos Aires querido. Cuando yo te vuelva a ver… no habrá mas penas ni olvidos. Chan Chan.

mural en San Telmo
Conurbano
September 15, 2009
Nací un 11 de junio en el hospital de Quilmes, la sala de maternidad recién inaugurada por el General Perón.
Mi abuela trabajaba en una fábrica textil y había votado a Palacios por la ley de la silla, que beneficiaba a los obreros. Siempre estaba de buen humor. Cantaba tangos y candombes. Salía a hacer los mandados a las 9 de la mañana y volvía al mediodía porque cada media cuadra se encontraba con alguien y se quedaba charlando con todo el barrio.
Mi viejo también fue obrero, parte del sindicato cervecero. Nos intentó inculcar esos valores de la lucha de clases, los derechos humanos. Algo heredamos, aunque quizás no tanto como le hubiese gustado. Se anotó como voluntario para manejar tanques en la guerra de Malvinas. Nunca pude entender el porqué. Nosotros éramos chicos y llorábamos para que no se vaya. Pero nos decía: hay que salir a defender a la patria.
Mi viejo me enseñó a leer antes de ir al colegio. Mi vieja siempre nos decía: somos pobres. Pobres pero honrados -aclaraba mi abuela- mientras cantaba:
Cuando rajés los tamangos
buscando este mango
que te haga morfar…
La indiferencia del mundo
que es sordo y es mudo
recién sentirás.
Verás que todo es mentira
verás que nada es amor
que al mundo nada le importa
Yira… Yira…
Yo crecí feliz en el barrio, haciendo tortas de barro y jugando en la vereda hasta que bajaba el sol en las tardes de verano. Nunca me imaginé que los caminos elegidos me iban a llevar lejos. No estaba en mis planes cruzar tantos océanos. Pero me fui.
Me fui yendo de a poco. Primero al centro, cuando el barrio ya me quedaba chico para satisfacer las pretensiones culturales. Después me enamoré y me fui mas lejos. A Madrid.
Ahí cambie de barrio y el gris porteño se fue evaporando de a poco, para dar lugar a la fiesta de cada día. Los madrileños me cautivaron con su pasión por la vida.
Y después me tocó irme de nuevo, aun mas lejos esta vez. Aterricé en Sydney con shock cultural pero me fui asentando. Y ahí me quedé. Ahora mi barrio es verde y tengo nuevos horizontes por descubrir.
Pero cada tanto vuelvo al conurbano, porque de acá soy. Soy del sur y esta inscripto en mi historia, como tantas otras cosas, a veces duele, pero siempre vuelvo.
Vuelvo al sur
Como se vuelve siempre al amor
Vuelvo a vos
Con mi deseo, con mi temor
Llevo al sur
Como un destino del corazón
Soy del sur
Como los aires del bandoneón
Sueño el sur
Inmensa luna, cielo al revés.
Vuelvo al sur
El tiempo abierto y su después
Quiero al sur.
Su buena gente, su dignidad.
Siento al sur.
Como tu cuerpo en la intimidad.
Te quiero, sur . . .
Te quiero, sur . . .

El Roca pasando por Quilmes
De vuelta
January 29, 2008
Hace 5 dias que llegue a Sydney, y todavia estoy aterrizando.
Voy en el bus escuchando Ruben Rada y el paisaje es otra cosa… no es ni Buenos Aires ni Montevideo. Pero la musica me lleva de vuelta alla, al rio de la Plata.
Tengo que ponerme a laburar, a ajustar un poco la realidad pero quiero estar alla y aca en simultaneo. Y de repente me pregunto: que estoy haciendo aca? Con este oceano, este idioma y esta cultura que no me pertenecen.
Donde estan las calles empedradas de San Telmo? Donde estan las charlas de cafe que duran horas sin que nadie te eche del bar?
Y bueno… este blog sufre las mismas contradicciones y tambien esta pensativo, meditabundo y transitando alguna perdida.
San Telmo forever
January 25, 2008
Por mas que me pese tengo que asumir que estas vacaciones han llegado a su fin.
Ya estoy de vuelta en Sydney y son las 3 de la mañana… y si… el puto jetlag.
Al menos comprobe que todavia puedo hablar ingles. Me queda un fin de semana largo para recuperarme y ver que se siente volver a laburar despues de un mes de ocio.
Aca estamos con los amigos en la despedida de Buenos Aires, en Manolo (San Telmo). Estuvo buenisimo, a pesar de que tardaron 2 horas en traernos la comida. Como voy a extrañar todas esas reuniones!
Quizas esta sea tambien nuestra despedida de Aerolineas Argentinas. Yo seguia apostando a la aerolinea de bandera (ahora de capitales españoles) pero que desastre de servicio tienen. Que el vuelo se haya retrasado solo 1 hora es casi una suerte de milagro. Otro tema el menu: desde hace casi 7 años que vuelo por Aerolineas y las opciones a la hora de comer son siempre: Pollo o Pasta? Innovacion cero muchachos.
Pero les cuento una buenisima. Viajamos en el mismo sector a la ida y a la vuelta. La pantalla de peliculas no funcionaba a la ida. A la vuelta, lo mismo.
Rod le pregunta a la azafata -siempre estan a punto de jubilarse- por la pantalla y le dice: Se nos acaba de romper!
Y como si esto fuera poco a la hora de la cena la misma azafata con sonrisa de oreja a oreja le dice a Rod: Por que no se toma un vino? Ya que la pantalla no funciona… aunque sea duerme!
Bueno estoy dando muchas vueltas porque no me quiero despedir… pero voy a tener que hacerlo.
Me encanto este viaje. Aprendi un monton de cosas. Una vez alguien dijo que todos los viajes son tambien un viaje interior. Y es muy cierto. Uno va atravesando por distintos momentos, como habran leido en las historias anteriores, la furia del principio fue mutando en otra cosa, y cuando empece a sentir que Buenos Aires era mia de vuelta fue entonces tiempo de volver.
Pero asi es la historia del que se fue, vuelve de vez en cuando y se va de nuevo, para poder volver en otra oportunidad y siempre, siempre con angustia y alegrias, porque se vive y re-vive la historia propia que quedo sellada en distintos rincones de Buenos Aires.
Y San Telmo seguira siendo por siempre mi gran amor de barrio porteño.
Buenos Aires gris
January 18, 2008
Hoy Buenos Aires amanecio gris, despues de varios dias de sol.
Sera porque mi despedida esta proxima, y la ciudad decidio acompañarme.
Voy por mi segundo cafe de la mañana, y a 5 dias de volver al otro lado del mundo, es inevitable pensar en algun balance. Maldita mania porteña de querer analizarlo todo.
Amo a esta ciudad, pero la odio profundamente tambien. Es una sensacion extraña de definir. Quizas aquella vieja frase “Buenos Aires me mata” sea una buena metafora para intentar explicar lo inexplicable.
Buenos Aires es caotica por excelencia, y este caos no es solo externo sino tambien interior. Uno viene aca y es una catarata de sensaciones cada vez, quizas de forma diferente con el paso de los años, pero siempre pega fuerte.
Buenos Aires es un tango: apasionada, amarga, triste por momentos, dicharachera por otros… y duele.
Pero no le duele a todo el mundo, sino al que alguna vez se apropio de esta ciudad y despues decidio cambiar de rumbo. Yo no naci aca, pero un dia me vine desde del sur del conurbano bonaerense, y me apropie de este paisaje.
Y asi como vine, otro dia decidi que era tiempo de partir, cruce el oceano y me fui.
Este viaje me hizo pensar y decidir que siempre voy a volver a Buenos Aires. Aunque sea de paso, aunque este feliz y adaptada en cualquier otro lugar del planeta.
Siempre voy a volver.
Siempre voy a llorar cuando me vaya, porque Buenos Aires es mi casa.
El sur también existe
January 7, 2008
Casi una semana de haber llegado a Bs As y si, la adaptacion empieza a sentirse.
Vamos a ver que acotara mi analista cuando le cuente de mi fallido sobre San Telmo / Constitucion. Tan segura estaba yo de que habia reservado departamento en San Telmo, y resulta que no, que San Telmo es -como diria Cris- de la 9 de Julio para alla.
De la 9 de Julio para aca estamos nosotros, a 2 cuadras de Plaza Constitucion, a quien Jimena me recordo haberle dedicado un poema alla por los años 90 y tantos… yo quise a esa plaza con cariño, como una metafora del infierno.
Y si… intente hacer otra cosa pero no me salio, enseguida me traiciono el inconciente de barrio. Yo naci en el sur del conurbano y eso se lleva adentro.
Ayer viajamos a Quilmes, mi ciudad natal. Tomamos el 98 ramal 2 que atraviesa la villa Itati. Veniamos bien, pasamos por la zona peligrosa y al poco tiempo el bondi para porque no funcionaba el motor. Menos mal que ya estabamos en otro barrio.
Finalmente el colectivero subio, bajo, le pego un par de cachetazos y el motor se digno a arrancar. Bravo! Llegamos a tiempo para el asado que estaba preparando mi hermano Mariano.
Este es Pocho, personaje multifacetico si los hay. Algun dia escribire una novela sobre el, pero por ahora… una imagen vale mas que mil palabras.
Pocho fue obrero la mayor parte de su vida y nos inculco esos extraños valores de amor a la patria, los derechos humanos y los trabajadores en lucha. Pocho estuvo en el sindicato cervecero, y siempre creyo en algun ideal, pero nunca fue peronista.
El viernes pasado salimos a caminar y terminamos en Plaza de Mayo. Los trabajadores municipales hicieron un paro (creo que el primero) a las medidas tomadas por el flamante gobierno de Macri, que anuncio con despedir a una cifra considerable de ñoquis.
Estoy de vacaciones asi que no tengo ganas de opinar sobre politica. Pero fue interesante darse una vuelta por la plaza. Sentir el ruido de los bombos, la emocion de la gente. Pedimos permiso para subir al palco sindicalista a sacar fotos de la multitud en Avenida de Mayo.
Cambiando de tema, la oferta cultural en Buenos Aires se reduce a Dyango y Nestor en Bloque. Ya se, ya se que me falta mirar el circuito underground y ahi probablemente algo aparezca.
Pero mientras tanto, nos vamos unos dias a Montevideo y esperamos descubrir otra ciudad con historia.




