Poemas de regalo

January 6, 2010

La última vez que estuve en Buenos Aires, un desconocido me regalo un cuaderno con sus poemas. Este gesto me conmovió profundamente.

El poeta conoce a mi hermana, y sabiendo que yo escribía le dijo que quería regalarme sus poemas para que los tenga, para que los lea. Me siento culpable de no recordar siquiera su nombre, pero abrí el cuaderno con curiosidad, un cuaderno hermoso, artesanal, los poemas impresos en papeles de colores, fotocopiados y pegados de distintas maneras.

Empecé a leer y lloré de la emoción con unos cuantos. Pero tengo mis preferidos y acá publicare alguno en agradecimiento al poeta desconocido. Para que otras personas tengan la oportunidad de leerlo.


Canción de cuna para Micaela


Cuando sopla el viento de las despedidas,
Ese que no espera y empuja a salir.
Cuando ladran tristes las obligaciones
Y el reloj señala “Hora de partir”,
Yo me agarro fuerte de tus manos blancas
Empujando lágrimas color carmesí.
Envuelvo en mi cuello todos tus abrazos,
Dejo tus ojitos dormir de perfil.
“Chau papito”, dices y se me anuda el alma.
Se abre ya la puerta sellando el cenit.
Mientras subo a un auto alguien me saluda
Sin ver en mi sombra esta pena gris,
Pena por dejarte en la primavera
De primeros pasos y espigas de abril.
Cuando ya seas grande y traduzcas lunas
Habrás entendido que quise decir,
Que en la noche eterna que ofrecía opciones
Elegí el camino que indica servir
Y ser Policía, protector del viento,
Custodio de esquinas y sueños sin fin.
Si una de esas noches en que no hay regresos
Una flecha ingrata se clavara en mi,
No pienses que el cielo te ha traicionado,
Rencores paganos no dejan vivir.
Abraza a tu Madre, fúndete en acacias,
Sigue el fiel destino que no ha de morir,
El de La Nobleza, del Honor y La Entrega.
Aquel que consiste en amar y servir.
Pero mientras tanto duerme Micaela,
Sueña en el regazo de un dulce arlequín.
Canciones de cuna sembrara tu padre
Para que en paz crezcas y seas feliz.

Cuando te evoco me invade

una nostalgia serena,

inolvidable submundo,

puente hacia otros caminos.

Te instalaste en mis recuerdos

y hoy añoro tu magia:

vendedores de ilusiones,

cafetines, personajes,

realidad imaginaria,

túneles, viajes, contactos.

Siempre estarás tan presente

plaza querida,

metáfora del infierno,

maestra de solitarios.

En tu crisol de almas

subyace, una profunda

necesidad de amar,

pero todos somos

tan extraños,

tan lejanos

y nunca nos damos tiempo.

Este poema data de Agosto de 1994. Catorce años después, la emoción que genera sigue vigente.