Ultima crónica porteña (hasta siempre Buenos Aires)
September 19, 2009
Siempre que me voy de Buenos Aires llueve. Podría dramatizar y decir que el cielo porteño llora nuestra ausencia, pero en realidad voy a putear públicamente porque me caga mi última posibilidad de salir a caminar por las calles de San Telmo y sacar algunas fotos para el recuerdo.
Esta semanita estuvo llena de cosas para contar. Entiendo porqué los extranjeros llegan a esta ciudad y se quedan fascinados. En Buenos Aires pasa de todo, todo el tiempo. Esta ciudad esquizofrénica no para un segundo, esta en movimiento permanente y llena de personajes y anécdotas.
Mi amiga Jimena propuso ir al cine a ver una película de Leonardo Favio, Aniceto. La daban en Artecinema, unos cines nuevos de Constitución. Zona border si las hay. El taxista nos decía: ¿pero a quien se le ocurre venir al cine acá? Acá te afanan ni bien te bajas el taxi, esto es un desastre, empiezan a los tiros, yo ni loco vengo de noche por acá. Aun así, sobrevivimos la zona y disfrutamos de un peliculón. Favio me gusta porque corre riesgos, hace lo que quiere y le importa un carajo el que dirán.
Ayer habíamos decidido ir con Julieta y mi sobrina a recorrer lineas aéreas, para averiguar precios de vuelos a Sydney. Camino a Lan Chile nos agarró una manifestación de los municipales de la provincia. El taxista se ofuscó con el kilombo de tráfico y nos dejó tiradas por ahí, así que seguimos caminando entre los oficiales de la federal apostados sobre Cerrito, mientras el pueblo avanzaba por la 9 de Julio cantando la Marcha de la bronca, de Pedro y Pablo. Le pregunto a Julieta si estos son del comando anti-disturbios. Y me dice no, es la División operaciones urbanas de contención y actividades deportivas.
Yo quería aprovechar para sacar alguna foto -me encantan las manifestaciones, debo reconocer. Julieta me gritaba: guardá la cámara, guardá la cámara. Y yo le decía: vos callate y cantá la marcha peronista, está todo bien, son trabajadores manifestándose por sus derechos. Y Julieta que No, son chorros, les pagan para venir a manifestarse y están todos borrachos.
El otro día me tomé el colectivo hasta Palermo, bajé en Plaza Italia y le pregunto a uno del puesto de libros: ¿dónde queda la calle Jorge Luis Borges? Me está indicando mientras otro que pasa me grita: ¡Aguante Roberto Arlt!
Y perdoname Cari pero esto lo tengo que contar. Cari se casaba pero no le dijo al peluquero que era la novia, sino que tenía un casamiento. Todo para que no la mate con los precios, así somos en el conurbano. Y el peluquero le empezó a probar peinados, al final terminó diciéndole: mira, no te puedo hacer un peinado muy pomposo porque vas a opacar a la novia!
Fuimos al casamiento en la combi desde el teatro Colón, que atraviesa todo el Gran Buenos Aires Sur: Avenida Hipólito Yrigoyen que no terminaba nunca y Lanús, Banfield, Lomas de Zamora… Damas Gratis toca el 26 en el teatro Coliseo, mientras seguimos pasando por Temperley, Turdera y veo los afiches del iPhone 3G “mas veloz y potente que nunca” que no encajan en estos paisajes del sur que se cae a pedazos. Daniel Scioli es el gobernador de todo esto, ¿Cómo fue? ¿Cómo paso Danielito de competir en motonáutica a ser gobernador de la provincia? Que alguien me lo explique por favor.
Vamos en la combi hablando de Australia, ¿por dónde va el avión? -me preguntan las chicas- Hago un intento fallido de explicar, nunca me detengo a pensar en estas cosas… por el Pacífico creo, va al revés, en dirección contraria al sol… pero me suena raro todo lo que digo y una mujer salta desde 3 filas adelante, se da vuelta y opina: No va por tal lado, va por tal otro. Y por supuesto nada aprendí… porque me quedé perpleja ante la interrupción de una conversacion que parecía privada y que de repente toda la combi opinaba sobre como llegar a Australia sin tener puta idea de lo que estaban hablando. Así somos los argentinos.
Y ya me voy, una pena no estar acá para el concierto de Charly en Velez en Octubre. Una pena el tema de los medicamentos truchos, el desempeño de la selección argentina frente a Brasil y Paraguay, una pena que me hayan quedado tantas cosas por hacer, tantos cafés con amigos por tomarme, tantas calles por caminar y rincones esperando convertirse en una foto. Pero hoy llueve en Buenos Aires como cada vez que me voy, y llueve un poco en mi corazón también, aunque suene grasa decirlo, llueve en mi alma porque de nuevo dejo mi ciudad, mi casa, mi gente.
Hasta siempre mi Buenos Aires querido. Cuando yo te vuelva a ver… no habrá mas penas ni olvidos. Chan Chan.

mural en San Telmo
Crónica porteña
September 14, 2009
Acá estoy de nuevo para contarles flashes de la realidad porteña, cosas que suceden en el día a día y que hacen de ésta parte del mundo un lugar especial. Por momentos se siente el “Buenos Aires me mata”, pero uno sabe que no es para siempre.

vista porteña desde Plaza de Mayo
La Rock & Pop suena de fondo con la votación abierta entre Appetite for destruction de Guns n Roses y Nevermind de Nirvana. Mi voto va para los Guns, aunque Nevermind va ganando hasta ahora.
Una rareza -para mí- es que la otra tarde viajando en el 103 desde Av. Belgrano hasta el bajo, cuando me paro para tocar el timbre, leo http://www.fotolog.com/103_qc arriba de la puerta de bajada. Haciendo una nota mental, tuve que chequear esta web al llegar a casa, para descubrir que los colectivos también tienen su blog. Y se pueden leer cosas de este estilo “Llegó el interno 38 de carrocería, con paragolpes cromado y 4 uñas. Muy bonito, lástima que estaba un poquito sucio…”
Otra curiosidad que encontré: el otro día en el salón de belleza preparándome para el casamiento de mi amiga Cari, es que Susana Gimenez tiene su propia revista llamada originalmente Susana, pero lo mas loco es que Susana sale en todas las tapas de Susana, y cuando hay que modelar peinados por ejemplo, también es ella la modelo. Y después hablan del monopolio Clarín.
El jueves en un bar en Palermo pedimos un jugo de naranja y el mozo vuelve al rato de tomar el pedido para hacer una aclaración: mirá que el jugo de naranja no es 100% natural. A lo cual le pregunté -para joderlo nomas- ¿Y que porcentaje de naturalidad tiene? Un 70%. Entonces si, traeme uno.
Ya a ésta altura de la semana todos habrán escuchado la frase del momento, que pertenece a Bilardo en relación a si pensaba cambiar de técnico para la selección nacional.
Esto empezó así y tiene que terminar así. Si viene Jesucristo o la Virgen María, la aceptamos, si no, no.
Y para terminar este post, los dejo con el relato de un taxista que se empeñó en contarnos su vida en un viaje desde Palermo a San Telmo. El hombre defendía a toda costa su trabajo de tachero, de 8 horas, mientras su mujer re progre le rompe las bolas todo el tiempo para intentar progresar en la vida: ¿Por qué no vas al gimnasio? ¿Por qué no cambiamos la cama? ¿Por qué no te buscas otra cosa, asi juntamos unos mangos y podemos irnos de vacaciones?
El hombre aprovechó para hacer catarsis con nosotros, y nos contó: Yo ya cargué bolsas en el puerto durante muchos años, ahora dejame de joder. Prefiero disfrutar de un asadito todos los sábados, tener tiempo para jugar con los pibes, en vez de matarme 365 días al año para disfrutar 15.
Además yo antes me hacía mala sangre por todo, y desde que tuve el accidente en el 92 casi me voy a tocar el arpa, desde ahi que cambié mi actitud ante la vida.
¿Y qué te pasó? ¿Chocaste con el auto?
No. Una puerta que andaba volando me pegó en la cara y en el hombro.
¿Qué?
Si, una cosa de locos. En esa época hubo un temporal en Buenos Aires. Estábamos en la terraza de mi amigo, festejando su cumpleaños, una mesa larga, éramos como treinta. En eso viene una puerta volando y me pega justo a mi. ¿A vos te parece? ¡Justo a mi! Además la puerta no era ni siquiera del barrio, andá a saber desde donde vino. Al otro día me desperté en el hospital todo entubado, y mi amigo estaba al lado de mi cama. Lo miré y le dije: Decime que por lo menos nos vamos a Marte.
Bueno los dejo por hoy. El próximo relato les cuento sobre el Gran Buenos Aires.
Buenos Aires: la biblia junto al calefón
September 7, 2009

Bar La Poesia en San Telmo
Ya es mi tercer día en Buenos Aires. El jetlag se está yendo de a poco. El viernes me desperté a las 4 y media de la mañana. Esa noche tuve una despedida de soltera, me terminé acostando a las 4 de la mañana del sábado, amanecí a eso de las 2 de la tarde y mágicamente me acostumbré a los horarios de acá.
Hoy fui a desayunar al bar La Poesía, compré el Crítica y descubrí con sorpresa que Washington Cucurto es columnista de la revista. Los quilmeños se van para arriba.
En la radio del bar suena Fabiana Cantilo con El capitán Beto, pasa un 126 por la calle y el mozo nos trae el café con leche con 3 medialunas y el vasito con agua con gas. Mientras, turistas y lectores solitarios pueblan de a poco las mesas del bar.
Buenos Aires respira nostalgia en cada esquina. Uno siente como que nunca se fue, y al mismo tiempo se sorprende por lo que falta. Uno busca mas de un timbre en el colectivo, quisiera que los perros no caguen en las veredas, imagina un barrio sin bolsas de basura apiladas en la esquina, y sin un can hambriento que rompe alguna para huir con algo de comida por la calle empedrada.
Uno siempre espera mas, y ahí te viene el cachetazo de la realidad porteña, caótica por excelencia, antagónica como pocas.
Cada cuadra te sorprende con infinidad de cosas. Los veteranos de Malvinas protestan en Plaza de Mayo. Una vieja te tiende la mano y te pide ayuda para cruzar la calle porque camina lento y nadie para en esta ciudad cuando el semáforo se puso en verde. Brasil nos gana por 3 a 1 y al día siguiente la gente comenta en los bares, putea contra Maradona y pide a los santos un milagro para ganarle a Paraguay el miércoles. Los evangelistas te paran en las esquinas para intentar convertirte a su fe, te corren empecinados para encajarte la revistita con su dogma. Los vendedores ambulantes ofrecen software trucho en los colectivos.
Parece una ciudad donde todo está permitido. Suena tango en un rincón y reggaeton en el otro. Pasa una murga tocando tambores por la esquina. Las paredes se cubren con leyendas a favor y en contra de la Ley de Medios K. Se discuten temas como la libertad de expresión y el monopolio del grupo Clarín.
Y uno no puede sencillamente ser turista en esta ciudad. Uno se involucra en todo lo que pasa, se apasiona como lo ha hecho siempre, y se contagia de la nostalgia porteña.
Pero al mismo tiempo, Buenos Aires es la familia, los asados, la Quilmes de litro y las charlas de café con amigos. Es el afecto de la gente que te quiere, te vio crecer y se despidió de vos por un tiempo, que nunca se creyó que te ibas para siempre. Y en el fondo, uno nunca se va del todo, uno siempre vuelve a Buenos Aires, aunque tenga que andar a las puteadas, aunque esté en desacuerdo con tantas cosas… uno ama a esta ciudad tanguera con pasión, porque es nuestra. Porque cada uno de nosotros llevamos un pedacito de Buenos Aires en la piel, y estemos donde estemos, vayamos donde vayamos, esas son las cosas que permanecen a pesar de los años y las distancias. Somos Buenos Aires y Buenos Aires es nuestra.
Volver a casa por la aerolínea de bandera
September 4, 2009
Estoy en Buenos Aires. Hoy me desperté a las 4 y media de la mañana. Llueve. Ayer el taxista nos dijo que la tormenta de Santa Rosa todavía no pasó, asi que es posible que nos toque en este viaje. Aguanté hasta las 7 y pico para levantarme y aquí estoy. Puse la Rock & Pop y por esas cosas de la vida están pasando AC/DC. Me hice un café enorme y me dispongo a contarles del vuelo.
Llegamos ayer, después de un interminable vuelo de Aerolíneas Argentinas, con escala en Auckland. Ya en el aeropuerto de Sydney cuando voy a embarcar con mi pasaporte del Mercosur, me dicen que el itineario que me dio Aerolíneas no tiene número de e-ticket. Y que si tuviese pasaporte australiano no pasaba nada, pero como tengo el sudaca puedo tener problemas. Le digo: pero todo lo que me dio Aerolíneas fue esto: un itinerario electrónico. Y ni hablar que me cancelaron el vuelo de vuelta sin siquiera tener la decencia de avisarme, que si no es por Mara que labura en el aeropuerto y me comenta: mirá que hay un kilombo bárbaro, llamá y averiguá si tu vuelo sale a horario, no me entero.
Esto va en contraste con las notas que publican en la revista que leemos los pasajeros, sobre un nuevo directorio que asegura “la optimización de la puntualidad y el servicio de la compañía desde que quedó a cargo el estado nacional.” La estadística dice que en Julio de 2008 el índice de puntualidad era del 38% mientras que de Enero a Julio de 2009 pasó a ser del 77%. Que pena que viajamos en Septiembre.
Finalmente me imprimieron un papel con el dichoso número y todos felices.
En Nueva Zelanda me tocó el control antidrogas -aleatorio por supuesto- y me llamaron aparte para pasarle a mi bolso una telita a ver si daba alguna reacción de sustancia sospechosa. Quizás mi buzito agujereado y con manchas de lavandina, comprado así por voluntad propia, porque era algo cool, habrá despertado sospechas de narcotráfico en un país primermundista. Lo de ser sudamericana y que te toquen siempre los controles aleatorios es pura casualidad del destino.
Pero bueno, una vez arriba del avión la pantalla funcionaba esta vez. Y el mapita mostraba la distancia a Buenos Aires: 10,324 km.
Cabe aclarar que el sonido no funcionaba en los 2 asientos, por lo que teníamos que turnarnos con Rod para mirar una peli.
Voló con nosotros el equipo de atletas que participó en las olimpíadas de transplantados en Gold Coast, Australia. Yo no tenía idea de que existiese siquiera algo así, pero el piloto anunció con orgullo la presencia de estos deportistas a bordo, que incluso ganaron medallas y todo. Luego reconocí el loguito de Incucai en las camperitas que llevaban puestas.
A la hora de la cena, preparada para el mismo menú desde hace 10 años -pollo o pasta?- me sorprendió escuchar a la distancia que la azafata ofrecía “carne o pasta” por los pasillos. Con una sonrisa de oreja a oreja le digo a Rod: este cambio de menú merece que le demos a Aerolíneas otra oportunidad.
Cuando llega la azafata digo CARNE con una alegría desproporcionada, y me entretengo comiendo el pancito con manteca, la ensalada de papas con mayonesa mientras Rod descubre que sus ñoquis eran de polenta -no de papas- y mas secos que el desierto del Sahara.
Esuchamos de vuelta a la azafata llegando al principio del pasillo decir: NO QUEDA MAS CARNE. Y yo pensé en mi suerte de haber llegado a tiempo para el nuevo menú, cuando miro la bandejita tapada de mi cena y leo una letra “G” tratando de recurrir a una lista mental de comidas con carne que empiecen con G y nada venía a mi mente. Entonces abro la tapita y mi falsa ilusión de degustar un plato vacuno de hizo pedazos contra el suelo: en esa bandeja había ñoquis. Y encima, la pretensión insolente de llamarlos por su nombre en italiano “gnocchi”.
Así que una vez mas, para no perder la costumbre, la aerolínea de bandera nos ha decepcionado.
En cuanto al uso de aparatos electrónicos abordo, el piloto había dicho que estaba terminadamente prohibido, y que los celulares debían permanecer apagados, ni siquiera encendidos en modo de vuelo.
Rod a todo esto tenía su propia teoría, y yo apoyaba la idea pensando en que lo mas probable sea que el personal de Aerolíneas, por la sencilla razón de no tener que molestarse en averiguar en que modo tenía la gente encendido su móvil -dicho en criollo la ley del menor esfuerzo- dirán a la gente que lo apague y listo, no rompan las pelotas.
Pero justo el destino quiso que pasara una azafata y viendo a Rod con los audífonos puestos haya descubierto que el móvil estaba encendido en modo de vuelo. Y empezó a vociferar a modo de culebrón, en inglés y en castellano: ES POR NUESTRA SEGURIDAD! Tiene que apagar ese celular, interfiere con los controles y la mar en coche.
Rod empecinado en que lo dejaran seguir jugando, hizo el intento de darle a la azafata -recordemos que siempre están a punto de jubilarse- una explicación técnica de porque el “modo de vuelo” era algo totalmente inocente y seguro y si el 99% de las líneas aéreas lo permite, esta prohibición sin argumentos era una injusticia social.
Finalmente se dio por vencido ante la insistencia de la azafata y lo apagó. No obstante la mujer quedó en alerta y estado de sospecha permanente con respecto a Rod, pasando en 2 oportunidades mas y viendo que tenía los audífonos puestos escuchando el ipod, le tocó el hombro para preguntarle: no tendrá el celular prendido, no? Mire que es por nuestra seguridad! Y por si no hubiese quedado claro, volvió a repetirlo en inglés.
La sorpresa del día la dieron mi hermana y mi sobrina que nos fueron a buscar al aeropuerto y luego vinieron a San Telmo a conocer el departamento. Mis amigas, que no pararon de llamar por teléfono, con mención especial a Mariana que se vino hasta acá desde Morón.
Bienvenidos a Buenos Aires. Esto recién empieza, tenemos 2 semanas por delante y mucho por experimentar. Voy a contarles mas historias en el blog y sientanse en libertad de opinar en los comentarios.
Hoy vamos a Quilmes y ese será definitivamente un capítulo aparte.

vista de la ventana del departamento en San Telmo
San Telmo, allá voy
August 22, 2009
En menos de 2 semanas estaré de vuelta por Buenos Aires.
Esta vez, voy con cero expectativas, para minimizar los cortocircuitos.
Porque uno quiere volver a aquel que fue hace 10 años o mas… cuando vivía allá. Y no solo que uno no es el mismo, sino que la ciudad tampoco es la misma.
Así que ésta vez, dejaré que todo me sorprenda y todo lo bueno que venga será como un regalo. Algo extra para disfrutar, aprender e incorporar a mi colección de vivencias y recuerdos.
Las 7 y 1 noches en Qatar: viaje al desierto
June 14, 2009
Todo llega a su fin, y también este viaje. Aunque me tardó mas de 3 meses transcribir los relatos al blog.
Una tarde hicimos la excursión al desierto, viajando al sudeste de Qatar a un lugar llamado Khor al Adaid o Inland Sea.
A esta zona se llega solamente con vehículos 4×4. En determinado momento la ruta se acaba y empiezan las dunas.
Pero antes de llegar, nos organizamos en grupos de 5 o 6 y cada uno se subió a un auto con un chofer que nos llevaría a destino.

4x4 en los que fuimos al desierto
El nuestro iba a 120km/h por calles de pueblo escuchando reggaeton a todo volumen, hablando en árabe por la radio y atendiendo el móvil a la vez. Un brasilero y yo le pedimos que por favor saque esa música, dado que no vinimos a Medio Oriente a escuhar Papi Chulo, que si por favor nos podía poner algo de música local.
Igual el chabón estaba feliz con el reggaeton, así que mucha pelota no nos dio… y preferimos rendirnos y cantar antes de contradecirlo, no vaya a ser que nos dejase tirados en el medio de las dunas.
Finalmente paramos en el medio del desierto, nos bajamos y los choferes solos con sus 4×4 hicieron carreras en las dunas a los pedos. Verlos de abajo era buenísimo, y me alegro de habernos bajado a tiempo.

nuestro chofer que iba a 120 escuchando reggaeton
Seguimos luego viaje hasta Inland Sea, donde el desierto se junta con el mar y el paisaje es espectacular.
Vimos camellos y a pesar de que intimidan por su tamaño, son de lo mas amigables con la gente. Pudimos subirnos y dar una vueltita. Mas allá del cagazo inicial, estuvo divertido.

paseo en camello
Y así termino mis relatos sobre Qatar y mis impresiones sobre la cultura árabe, fascinante, totalmente diferente a todo lo conocido y siendo fiel a sus antepasados beduinos, la gente es muy generosa y nos ha recibido de maravillas.
Espero poder volver algún día y descubrir otros países del Golfo Pérsico y sus encantos.

camellos en el desierto
Las 7 y 1 noches en Qatar: auténtica noche árabe
May 19, 2009
Como parte de la semana de diseño en Qatar, que organizaron Icograda y VCU, tuvimos el honor de presenciar una auténtica noche árabe.
En un predio al aire libre un despliegue de alfombras persas que cubría todo el piso, sillones, almohadones, escenario, mesas repletas de comida, canto y baile. Todo un espectáculo para los 5 sentidos.

baile típico palestino
El baile típico era de Palestina, y los tipos se movían con una agilidad impresionante. De lo que cantaban no entendí un pomo, pero tenía un aire pop y las chicas locales gritaban como en cualquier recital.
También probé por primera vez el típico café árabe, que es color amarillo debido a sus especias. Es exquisito, tiene un sabor único y me fui al mercado a comprar para traer a casa, aun sabiendo que en aduana me lo podían confiscar. Pero lo pasé y aunque no es tan rico hecho en la cafetera automática, igual tiene su encanto.

café árabe
Las chicas de la universidad se habían tirado toda la pilcha encima, el típico vestido negro o abaya fue reemplazado por otro similar pero de fiesta, con bordados en dorado y hasta algunas se animaron a vestirse de rojo. Parecían salidas de una película.
Hay que decir que las chicas me llamaron la atención en cuanto a nivel de producción. Había leido en la guía Lonely Planet que las mujeres de esta zona son modestas, que no les gusta ser fotografiadas, que se cubren y son sensibles. Pero las que vi yo en la facu iban a cursar con 3 kilos de maquillaje que se retocaban en el baño en los intervalos de la conferencia, devotas fieles de la moda, toda la ropa y accesorios que usaban eran de marca. Me dio la impresión de que querían parecerse a las estrellas de Hollywood.

noche árabe con las chicas de la facu
Este es el anteúltimo relato de mi viaje a Qatar. Me queda por contarles la excursión al desierto para terminar con las 7 y 1 noches.
Acá va un pequeño video. La calidad no es muy buena pero es lo que tengo.
Las 7 y 1 noches en Qatar: vida universitaria
April 25, 2009
Hoy empezó la conferencia y el bus nos vino a buscar a las 8 de la mañana. Atravesamos la parte de la ciudad mas nueva y el contraste es abismal. Bordeamos la costa del paseo marítimo o Al Corniche.
Después de 40 minutos llegamos a Education City que está literalmente en el medio de la nada. El edificio de VCU (Virgina Commonwealth University) es enorme y tradicional. Los estudiantes se quejan porque dicen que es el edificio mas viejo de todo el complejo.

con los estudiantes en la puerta de la universidad
Education City es un proyecto cultural y educativo en desarollo de la Fundación Qatar. Incluye universidades internacionales, escuelas, negocios, centros de estudios islámicos, media y comunicación, deportes y hasta un hospital. Es prácticamente una mini ciudad destinada a la educación.
A mi el edificio de VCU me parece fascinante. Es una universidad sobre artes y como tal, es un lugar donde se celebra la inspiración. Paredes pintadas de naranja, sala de exposiciones, pasillos llenos de proyectos de los alumnos, aulas con tableros y lo que se te ocurra. Para cualquier estudiante de arte esto sería el sueño del pibe.

pared en VCU
Muy en contraste recuerdo mis épocas de la escuelita de Bellas Artes con las goteras en los techos, cagándonos de frío en invierno y saliendo a la calle a protestar a favor de la educación pública.
Los estudiantes de VCU colaboraron en la organización de la conferencia Mousharaka, semana de diseño Icograda en Qatar. Son amigables y orgullosos de su cultura. Nos preguntan todo el tiempo cuál es nuestra religión.
Organizaron para nosotros una típica noche árabe y un viaje al desierto, que contaré en otros relatos.

con los estudiantes en VCU
Las 7 y 1 noches en Qatar: Souq Waqif
April 4, 2009
Es viernes a la tardecita y nos encontramos con el resto de los estudiantes en el hall de hotel. Por fin! Somos una banda contando los estudiantes de VCU Virginia, y salimos a recorrer la ciudad con destino al mercado.
Qatar es una península en el Golfo Pérsico, rodeada por agua en tres fronteras y limitando en la cuarta con Arabia Saudita. Es un pequeño país: 240 km aproximados de norte a sur, y 160 km de ancho.
Ver Mapa
Es una cultura beduina, antiguamente fueron pescadores y buscadores de perlas.
Souq Waqif es el mercado tradicional más antiguo. Originalmente los beduinos compraban y vendían productos en este lugar.
Ahora es un laberinto y es fácil perderse entre callecitas repletas de ropa típica, perfumes, incienso, telas, alfombras.

Souq Waqif, mercado tradicional
Los hombres van vestidos con túnica blanca, pantalones blancos y llevan en la cabeza un pañuelo llamado gutra*.
Las mujeres tienen como traje típico la abaya*, que cubre todo el cuerpo. También usan un velo para taparse la cabeza y algunas hasta se cubren la cara, dejando ver solo los ojos a través de una especie de antifaz.
He visto unas pocas con la cara cubierta por completo, con un velo semi transparente negro a través del cual ellas ven pero desde fuera no se ve.
La tradición dice que las mujeres más hermosas deben cubrirse por completo para no despertar deseos ajenos. Según me comentaron, estas pautas de vestimenta no están determinadas por la religión, sino que son normas sociales.

Souq Waqif, mercado tradicional
Souq Waqif está lleno de restaurantes y cafeterías.
La chicha* es una especie de pipa tradicional en el mundo árabe, que se fuma a través de un tubo. Viene en distintos sabores, muchos de ellos de frutas. En muchos restaurantes se puede fumar y comer, o fumar solamente, generalmente al aire libre.

Fumando chicha
Terminamos la noche en un lugar marroquí, donde uno de los platos era camello. No pude comerlo y me conformé con un sandwich de pollo.
Por fin esta ciudad se está volviendo mas amigable y menos amenazante. Tengo unos cuantos días por delante para seguir descubriendo Doha.
*Estos nombres probablemente no sean los correctos en castellano, pero así los escuché.
Es viernes al mediodía en Doha. Es invierno pero hace mas de 30 grados. Es mi primera vez en un país musulmán y ante la duda, traje un montón de ropa amplia para cubrirme y también un anillo de casamiento falso.
Habíamos quedado en encontrarnos con el resto de estudiantes en el hall del hotel, pero cada uno llegaba a horarios distintos, entonces decidimos salir a recorrer la ciudad con mi amigo chino Sun Chao, que es el único que llegó antes que yo.
Los viernes son feriado en Qatar, y es un día destinado a rezar. El fin de semana acá es viernes y sábado.
Salimos al mediodía y vemos gente rezando por todos lados. Arrodillados en la calle, en las mezquitas, cantando y orando. Manadas de hombres en la calle, algunos caminan de la mano.
Nos miran. Es evidente que no pasamos por locales. Algunos comentan al pasar pero como no entiendo el idioma, no se si me saludan o me insultan. Así que seguimos caminando sin mirar a nadie, tratando de leer un mapa fotocopiado totalmente inútil.
Pasan autos y me tocan bocina. Voy con pantalón largo, camisa de manga larga y zapatillas y me tocan bocina.
No hay mujeres en esta parte de la ciudad. Estoy muerta de calor, no sabemos donde estamos y la ciudad me parece de lo mas hinóspita. Me pregunto dónde están las mujeres. Cuadras y cuadras repletas de hombres y el género femenino no se ve por ningún lado.
Apenas me animo a sacar la cámara. Estoy en shock cultural y quiero huir de acá.

Viernes en Doha





